sábado, 5 de agosto de 2017

No estamos perdidos

5/8 - 1 am. Por segunda vez termino de ver el ciclo de la serie Lost. No puedo dejar de relacionar estos números de fecha y hora de finalización con el tan nombrado vuelo 815 de Oceanic. ¡Esto no es casualidad! Como tampoco lo son las cosas que ocurren a diario. Cuando al cruzarte con alguien en la vida que luego será tu compañero/a sentimos esa conexión, esa sensación de re-encuentro, donde todo ya está dicho antes de la primera palabra. Donde sabemos que esto ya pasó o que simplemente es una continuación.

Algo o alguien, sino uno mismo, en otro tiempo, en otra existencia, ha resuelto a través de sus actos que hoy esté pasando lo que pasa. Decisiones tomadas antiguamente van marcando el destino que vendrá. Lo que pasó, pasó. Y lo que hoy pasa es lo que debía pasar. Es así de perfecto. Desde un cruce ocasional con alguien que sólo nos mira o nos consulta una dirección y nosotros estamos allí para ayudarlo, porque eso debía ser así desde siempre, hasta la elección de esa persona que nos acompañará en la vida. Esta idea es la que transmite la serie.

No estamos "perdidos". El tiempo y el destino se encargarán de volver a encontrarnos. De ser como tenga que ser.

domingo, 25 de junio de 2017

¿Para qué?

Una pregunta que abre la mente a pensarse no como una máquina que acciona sin dirección, sino como una estructura capaz de cuestionarse hacia dónde va con su accionar. De cero a diez pueden variar la cantidad de segundos que pasen hasta encontrar respuesta, siendo cero el que remite a personalidades más impulsivas y decididas, y diez el que concierne a personas más contemplativas. Ningún tiempo de respuesta es malo, siempre que la encontremos, y siempre que cumplamos nuestras acciones para algo que sepamos qué es y cuyas consecuencias sean las que nos acerquen a la felicidad.

Como ejemplo, escribo este texto para recordarlo siempre que lo necesite, para intentar no olvidar que soy capaz de decidir mis actos y hacia dónde quiero llegar con ellos, para evitar caer en manos de quien me invite al sinsentido, a obrar para su beneficio y bajo sus propias reglas. Eso no es lo que deseo, eso no conducirá a mi felicidad.

Por eso dejo estas palabras. Y también para invitar a reflexionar a todo aquel que concuerde con esta idea a que tome conciencia al menos una vez al día de lo que ha hecho y dejó de hacer, de las decisiones que tomó y de las que le fueron impuestas por otros. Y que se pregunte cuánto más cerca de su felicidad está respecto del día de ayer.

Gracias!

viernes, 23 de junio de 2017

Lo que deba ocurrir

Otro viernes por la mañana en Pasco, sintiendo como el mundo gira y evoluciona, como las semanas dan curso a más y más sentires. Un café que espera, un libro que aparece para acompañar, y un día plomizo que contradice lluvia con un leve sol que se asoma y que quiere salir por más que le cueste. Todo eso sucede aquí, en los alrededores de Pasco y en cuantos lugares más. Este es sólo un recorte, mi recorte de esta porción de realidad. Tantos otros instantes estarán siendo vividos con mayor o menor intensidad, sin conocerse y sin tocarse. Pero aún así coexisten, y son parte de esta existencia colectiva, donde todo lo que sucede aquí puede estar impactando en otro sitio de alguna manera. Está en manos del destino lograr el mejor resultado posible. Todo lo que ocurra, necesariamente e inevitablemente será lo que deba ocurrir. Sin más.

martes, 2 de mayo de 2017

Expresar


Necesidad de escribir, de expresar algo. Palabras, notas, movimiento, algo... Algo que alguien vaya a recibir en algún momento, cuando sea, cuando el destino quiera. En papel, en el aire, en las nubes, en la arena, en el agua... De cualquier manera. Pero expresar, con soltura, con consistencia, con valor, con decisión. No temer, no reprimir, trascendiendo, traspasando barreras. Ser libre, auténtico, independiente y vívido. Hacerlo por placer, por necesidad, o porque sí. Compartirlo... con un amigo, con la pareja, con el mundo, o con uno mismo. Ayer, hoy y siempre, nunca será tarde para expresar. Simplemente hacerlo, soltarlo, dejarlo ir. Porque al dejar ir, de alguna manera, se estará quedando.

domingo, 30 de abril de 2017

Más cerca

No llevaré conmigo aquellas cosas que me hagan daño. Dormiré acompañado de quien me genere confianza y bienestar, o dormiré solo. Jugaré juegos con quien sepa ganar y sepa perder. Tendré invitados, miles, siempre que al menos uno esté en silencio. A él lo escucharé con atención. Responderé toda pregunta que estimule a sentirse bien y en paz con uno mismo y con el entorno. Me nutriré del aire de las mañanas, sean soleadas o en lluvias. Haré lo que sienta, y quien lo cuestione estará un paso más lejos de mí que el día anterior. Hoy falta un día menos para cumplir nuestro sueño, si es que lo tenemos. Estamos siempre un minuto más cerca de mañana. Un minuto más lejos del ayer.

martes, 25 de abril de 2017

Vivencias

Hoy llovió. En casa, como hace tiempo. Vidrios empañados, música para meditar, luz tenue, son algunos de los signos presentes aquí y ahora. Se oyen pasar las páginas de un libro desde el dormitorio. Se siente la frescura de un mes de transición hacia el invierno. Otro invierno más, para recordar, para vivenciar, para proyectar... Imágenes que vuelven a mí, reviviendo momentos de años atrás, un primer capítulo que no olvidaré... Compartiendo, conmoviendo, uniendo fuerzas... Desde este lugar, desde este hogar, creciendo.

domingo, 19 de marzo de 2017

Flaco para otro

¡Estás más flaco! aclama una voz mientras el “flaco” (en adelante, “Flaco”) intenta acercarse al “otro” (en adelante, “Otro”) para consumar el saludo. Flaco sabe que esto ya lo escuchó más de una vez, tanto de Otro como de otros “otros”, y entiende por añadidura que, si esto fuese tan cierto, su volumen o masa corporal ya se hubiera reducido de tal modo que sería invisible para la especie humana. Y en tanto no es invisible, dado que todos los “otros” lo siguen viendo y siguen observado su “cada vez mayor flaqueza”, comprende que la premisa cae de lleno en el concepto de “muletilla”, en el universo de las opiniones ajenas que se desata en todo encuentro cuando “no se sabe bien qué decir”.

Agotadas las respuestas a esta inconsistente pero reiterada afirmación le siguen otros comentarios no mucho más felices como “¿estás comiendo bien?... ah... claro, ahora sos vegano, comés semillas...”. Y cuando finalmente Flaco intenta hablar y explicar, entre las risas de Otro y los otros, los beneficios de su alimentación, viene la reina de las preguntas: “¿vos todo bien?”. Cara de Poker: bien, bien, por suerte. Y le siguen: “¿el trabajo?” Bien, gracias.

Y... ¡vamos a la mesa! ¿Qué se sirve Flaco? Ensalada. ¿Qué pregunta Otro y otros?... “¿Ensalada?”  Y aquí risas generales. Y de nuevo a empezar. O sino, plan B: mutis y más risas.

 Cuestión que después, para Otro y otros vienen dolores, pesadez, hinchazón, y pastillas... muuuchas pastillas “sanadoras” y “necesarias” para aliviar los síntomas de la ingesta; y a la noche, obvio, las del sueño para poder dormir. A la mañana, el “cafecito” para “activar”, y el pan tostado que no puede faltar en un “buen desayuno”. Ahora de frutas ni hablemos, porque son indigestas. Y nueces, almendras, castañas... nooo, ¡jamás!, engordan.
Ahora te pido algo... Si te sentís Otro, no te sientas atacado por esta crónica y pensá un poco en TU situación. Y si te sentís Flaco, quedate tranquilo, estás haciendo bien las cosas y estás como debés estar.